No es una mentira,
No es un culto,
No es un club al que la mayoría de la gente no puede acceder,
Ni un concepto inventado para hacer que la gente se sienta mal al sentirse agotada.
No es algo que la gente dice para esconderse detrás de una necesidad obsesiva de llevar su cuerpo al extremo.
Es real,
Es un sentimiento,
Es una emoción,
Es una satisfacción,
Es el sabor de la victoria.
Pregúntale a cualquier corredor de maratón por qué disfrutan del deporte y mencionarán el "subidón" del corredor. El fenómeno es, tal como suena, una intensa alegría o sensación de "euforia" al correr. Mucha gente se pregunta si la euforia del corredor es real. Y según la ciencia, lo es. Y según yo, es asombroso.
Para mí, la euforia del corredor, el subidón, es la sensación de felicidad.
La sensación de que todo el ruido y la vida se desvanecen.
Una sensación de libertad auténtica mientras simultáneamente estás totalmente en control.
Es la sensación de silencio.
Escuchar nada más que una respiración, sentir nada más que un latido.
Mientras tienes el telón de fondo de la bulliciosa y apresurada ciudad de Nueva York.
El sonido de las olas rompiendo en el muelle del West Village.
Los autos pitando y los conductores insultándose en las calles y semáforos.
El sonido de la música retumbando en mis oídos y en mi corazón.
La sensación de un momento a solas conmigo misma y aun así estar rodeada de gente.
La sensación de tranquilidad al concentrarme en la calma de la gente que sigue con sus vidas y necesidades chocando con mis propios momentos apresurados.
Es la señora paseando a su perrito peludo.
El hombre intentando hablar con su hermano por teléfono.
La mamá caminando con su bebé y cochecito.
Los dos chicos tomando un descanso del trabajo, con sus trajes pendientes de su regreso.
Son las personas que te encuentras y observas, que te distraen y te entretienen al mismo tiempo.
Es el corredor que te pasa, mostrando su experiencia y destreza ante ti.
Es enfocarte en sus esfuerzos, su poder y la fuerza que tanto admiras.
Es la gente a la que tú pasas y ves el dolor y el cansancio en sus caras
Su deseo de seguir adelante, de empujarse a sí mismos.
Es la admiración por su pasión y su deseo de superarse a sí mismos lo que te empuja a continuar.
Es el momento del día en el que los pensamientos y cerebro se detienen y descansan y
tus ojos y tu cuerpo corren libremente.
La sensación de libertad cuando uno no dice una sola palabra pero observa un millón.
Es el momento en el día en el que uno se siente apagado y a la vez lleno de energía.
Donde uno pasa por el tormento, soporta el dolor, para saborear la sensación de gloria, satisfacción, de euforia.
Esta es la sensación por la que vivo, el objetivo hacia el que aspiro.
El momento después de un punto de quiebre donde uno comienza a disfrutar del impulso y comienza a preguntarse a sí mismo.
¿Puedo seguir adelante?
¿Qué es una milla más o dos?
Es la sensación de abrazar a tu ser querido e intentar prolongar ese abrazo todo lo que puedas.
Es pasión,
amor,
deseo,
y satisfacción.
Esto es lo qué es la euforia del corredor.
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